Impresiones de Oxford

Los crimenes de Oxford

A cuenta del último estreno de Alex de la Iglesia se me ocurren varias reflexiones. Algunas tienen que ver con la propia filmografía del director, otras, con el panorama de la industria cinematográfica actual.

El cine sin fronteras está siendo bueno para los directores que se saben buscar la vida, para los actores que persiguen buenas historias, para los técnicos que son profesionales curren donde curren…Puede ser malo para los que pretenden hablar -también en esto- de identidades o industrias nacionales. O, puestos en el otro lado, ¿es negativo porque el resultado final no importa que venga firmado por un apellido noruego, español, o mexicano? ¿quizás en la práctica todos caminan a practicar la misma tradición cinematográfica, y a intentar mejorar ese modelo hegemónico USA que todos hemos mamado?

Estas ideas pueden discutirse tras ver LOS CRÍMENES DE OXFORD. Por eso puede ser interesante. El panorama que nos rodea es diferente a cuando Alex de la Iglesia filmó la también internacional PERDITA DURANGO, y otros directores más jóvenes ya están en un punto similar.

¿Sobre la película? Pues eso, podría ser de Alex o de cualquier otro hábil aplicador de modelos genéricos pre-existentes. Tiene momentos intensos, eso sí, que seguro nacen de la experiencia del director bilbaíno. Porque hay que ser experto para agarrar con pulso los explícitos homenajes hitchcockianos de los que la cinta está llena. Bonitos, incluída la música de Roque Baños, pero no llegan para evitar la sensación de déjà vu, y, a veces, un aire algo gris, con una intriga tan meritoria como un episodio de una serie televisiva de Sherlock Holmes.

Han querido hacer una película de acción de pensamiento, y la mayoría de las veces la cámara de Alex salva los momentos y engancha la vista, pero no se pueden hacer siempre planos-secuencia tour de force…De este modo, LOS CRÍMENES DE OXFORD entretiene, sí, aporta al debate sobre la internacionalización de los realizadores españoles (¿se irán a mejorar las películas que ya no saben hacer al otro lado del charco?), pero, seamos justos, queda bastante por debajo de la filmografía del cineasta bilbaíno en cuanto a originalidad.

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