La Vida de los Otros: en el paÃs de los…

Nunca me acuerdo bien de este refrán…En fin, que habÃa escuchado yo tantos piropos, alabanzas y éxtasis ante la pelÃcula ganadora del Oscar a la mejor extranjera, que me creÃa que iba a ver otra cosa. TenÃa que haberme dado cuenta de que, si le han dado la estatuilla, por algo será…
Vale, sin ponerme aguafiestas en las primeras lÃneas: LA VIDA DE LOS OTROS es una buena pelÃcula, está bien contada, entretenida, bonita…Pero ni me parece “visualmente bellÃsima”, ni “majestuosa”, ni “incómoda”, ni “obra maestra” (¿otra más?). Su director, Florian Henckel von Donnersmack, demuestra que en Europa se puede hacer buena narrativa para todos, y con temas de fondo interesantes y adultos. Lo que ya no se hace en EEUU, como decÃamos a propósito de EL LIBRO NEGRO, de Verhoeven.
Asà todo, su visión del tema del espionaje de la Stasi, y de los últimos años de la RDA, tiene más de marco para una historia de género reconfortante, con algunas trampillas dramáticas para que se cierre el cÃrculo, que de un retrato cruel de un aparato de poder. Está ahÃ, pero interesa más la transferencia emocional que se pinta -algo superficialmente- entre espiador y espiado. Y no hay más que remitirse a la “redonda” escena final. Todo con una puesta en escena funcional y elegante, pero nada original.
Es, también, una cuestión de preferencia de tonos. Y, ya que hemos hablado de ella, siendo ambos productos de entretenimiento de calidad, me quedo más con la carga de profundidad que contiene la mala leche de Verhoeven. Buena ocasión ver ambas pelÃculas, por cierto, para encontrarse con el actor Sebastian Koch (que a mà me recuerda un tanto a Pepe Navarro…¿no creen?).
LA VIDA DE LOS OTROS  Alemania, 2006. Dir: Florian Henckel Von Donnersmack. Ints: Sebastian Koch, Ulrich Mühe, Martina Gedeck.
5 Comentarios
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Totalmente de acuerdo contigo, Josemi. Es un buen film, pero ni mucho menos brillante. El dÃa que se quieran dejar de ver obras maestras hasta debajo de las piedras, disfrutaremos más del cine: no todo tienen que ser pelÃculas deslumbrantes…
algún amigo mÃo también lo dijo el otro dÃa: “¿esto era pa tanto?”
Yo, más que a Pepe Navarro, creà estar viendo durante toda la pelÃcula a Antonio Banderas.
pos no le veo el parecido…¿tú en qué? en cierto aire chulito?
En casi todo (la boca, ojos, corte de cara…), menos en el tono de piel. Pero me quedo con Sebastian Koch, que aún no le ha dado por ir con gorra a todas partes.