La reina adolescente

Voy a saltarme la norma otra vez. Ya saben ustedes que es mi regla no criticar estrenos de producciones USA en este blog, que para eso ya están la mayoría de los medios convencionales, y muchos de mis compañeros bloggers. Naveguen por alguno de los enlaces de la derecha para leer sus atinados comentarios, sobre, por ejemplo, EL TRUCO FINAL (normalita), HOLLYWOODLAND (mejor que LA DALIA NEGRA) o BANDERAS DE NUESTROS PADRES (interesantísimo, aunque no gran Eastwood).
El caso es que hoy quiero comentar MARIA ANTONIETA, porque no se ha hablado demasiado de esta peli de Sofia Coppola que, recordemos, es sólo su tercer largometraje.
Y eso de que sea sólo el tercero es importante. Nadie espera obras maestras, pese a la reputación de empollona de la Sofi. Sus dos anteriores cintas, LAS VÍRGENES SUICIDAS y LOST IN TRANSLATION me gustaron, sí. Me parecieron resultonas y más o menos frescas. Y punto. No le pido más.
Y con MARIA ANTONIETA me lo he pasado pipa. Durante más de 2 horas me ha atrapado el caramelo ofrecido por la directora. Me parece que apuesta por todo rigor y coherencia por su forma de contar esta historia, en un equilibrio de principio a fin que no todo el mundo consigue.
Esta temporada hemos tenido dos historias interesantes de reinas, en dos épocas históricas diferentes y en dos momentos distintos de su periplo vital, claro. La otra fue THE QUEEN de Frears, y aunque la carga de profundidad de MARIA ANTONIETA no llega a tanto, tiene también sus méritos.
Toda la cámara de Coppola gira en torno a una niña convertida en reina, una venida de Austria que se aburre en la suntuosa corte, que no logra consumar con su maridito, que va de compras con las amigas, se emborracha, juega…y tiene un gesto final de serenidad cuando la Revolución, que estaba ahí fuera, toca a las puertas de Versalles, reclamando las cabezas de los monarcas.
La directora decide no salir apenas de esas paredes del palacio, porque así, en esa jaula de cristal, se desarrollaba realmente la vida de los monarcas absolutos. Pero a la vez juega sabiamente con lo que pasa en el fuera de campo, dosificando con muy pequeños detalles lo que todos los espectadores ya saben por los libros de historia del cole.

Entre medias tira del videoclip suave, de que las imágenes y la música construyan un ritmo inseparable. No hay demasiadas palabras en la peli, y se intuyen muchos sentimientos sólo visualmente, con una puesta en escena más bien estática y frontal. Y nos comemos la peli como Maria Antonieta y las amigas de su corte comen esos pastelitos de fresa que propagan su color chillón por todos los fotogramas de la peli. Hasta que llega el desenlace, en la noche, y se hace la oscuridad, como contrastado broche.
Un coqueto dulce que revitaliza y demuestra que se pueden hacer cosas un poquito diferentes y no chirriantes, aún rodeados de pelucones, miriñaques y decorados de lujo.
MARIA ANTONIETA. Marie Antoinette. EEUU, 2006. Dir: Sofia Coppola. Ints: Kirsten Dunst, Jason Schwartzman, Judy Davis, Asia Argento, Steve Coogan.
2 Comentarios
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Totalmente de acuerdo. Me parece que has descrito la peli y la sensación que te deja tras verla, perfectamente. El filme es un caramelo o, como bien dices, uno de esos pasteles casi fosforitos que vemos en la pantalla mientras se nos cae la baba. Aparte de los conocedores de la historia de Maria Antonienta (no es mi caso) que pueden criticar la cinta por retratar mejor o peor la vida de la monarca, hacía tiempo que no me transportaba tan fácilmente a otro tiempo. Además, lo importante es que Coppola ha sabido retratar una época y una mujer y, al mismo tiempo, jugar y atreverse con notas contemporáneas (como es el caso de la música, o, como bien describes, el momento videoclip,) sin caer en el mal gusto. Y ése es el reto de todo cineasta: ‘copiar’ a la vez que innovar y, por supuesto, nunca aburrir. Los has conseguido, Sofi!!
Me alegro de que te haya gustado también, amaia. No creo que Sofi haya querido retratar “mejor o peor” la vida de la monarca…y, como siempre digo, los resultados de las pelis hay que juzgarlos en función de cuáles son sus intenciones (las que sabemos o intuímos) y no en función de lo que otros harían…Esta NO es ni una peli sobre el absolutismo, ni sobre la revolución francesa…pero quizás sí sobre lo cómo podía sentirse alguien tan joven en un lugar así…¿cómo poner a un espectador de hoy en esa piel? los recursos de Coppola pueden ser útiles…