Pintar o hacer el amor: ¿Comedia negra?

Caratula PINTAR O HACER EL AMOR

Desconcertante película ésta, la cuarta dirigida por los hermanos Arnaud y Jean-Pierre Larrieu. Acudí atraído, como tantas otras veces, por la presencia en el reparto de Daniel Auteuil, un hombre que casi nunca decepciona, capaz de transmitir tanto dureza como sensibilidad. Aquí hace pareja con Sabine Azema, con un papel de clase media-alta que recuerda un poco digamos a una Diane Keaton, por ejemplo. Bueno, y ambos hacen pareja con más gente…Algo que, sin ánimo de destripar tramas a los que no la hayan visto, no nos imaginamos hasta bien avanzada la cinta.

Es una historia de burguesía, de vida aparentemente plena pero que se descubre algo más vacía cuando llega la jubilación. En algún momento llegué a pensar en alguna de las películas francesas de Buñuel, salvando todas las distancias, si uno se inclina por interpretar lo que ve como una forma muy sutil de comedia con mala leche. Eso sí, los giros en las situaciones y sentimientos (muchas veces con suaves elipsis temporales) pueden ser vistos a la vez como naturales o como chocantes, lo que quizás provoque división de opiniones y haga a algunos desconectar. Yo opté por continuar con la apuesta, y de paso contemplé también un nuevo papel de “carismático” en el cine francés a cargo de Sergi López (con bastante masa corporal de más, por cierto). En suma, para mí el envoltorio sofisticado y burgués guarda algo de sorna sobre esta forma de vida, puesta en cuestión sin que llegue la sangre al río.

Eso sí, nada de “drama romántico” como he leído en una de esas revistas publicitarias. ¡Qué manía con tener que poner etiquetas! Ni drama, ni romántico. Juzguen ustedes, igual les gusta.
Peindre ou faire l’amour. Francia, 2005. Dir: Arnaud y Jean-Pierre Larrieu. Int: Sabine Azema, Daniel Auteuil, Amira Casar, Sergi López.

2 Comentarios

  1. viridiana 13 de Septiembre de 2006 11:18 am

    Enhorabuena por elegir el adjetivo ‘desconcertante’ para definir esta historia, para mi gusto, con demasiado calzador en el guión. Me gusta que el cine me sorprenda, me encanta ese aire glamuroso de las pelis francesas y esa manera de tocarme las teclas internas. Porque (casi siempre) salgo con un buen sabor de boca. Sin embargo, en esta ocasión me quedé atónita. No sé si por intentar ser demasiado pretencioso o por querer abordar una situación extrema que podría darse en la vida de una pareja madura, el argumento me soltó tal bofetada repentina que, a partir de entonces, no me creí nada de nada y la magia se me escapó. Eso sí, daría cualquier cosa por disfrutar de esa casita en la campiña que poseen los protagonistas… Mon Dieu!!

  2. Josemi Beltrán 13 de Septiembre de 2006 10:44 pm

    viridiana, triunfo de la virtud, buen “nick”…,bienvenida al blog. Yo soy un poco francófilo, y, no todo el cine francés -por suerte-es glamouroso, ni todo toca teclas…También hay mucha bazofia, que no llega a España (aunque tampoco llegan muchas pelis interesantes).
    Tu punto de vista sobre ésta es del todo comprensible. Es una peli que se presta a sensaciones muy contradictorias, y la conclusión puede ir para un lado o para el otro…

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